Modulo A de Tommaso Zagni

Dos años de proceso, doce biopolímeros probados, tres ejemplares únicos y un molde destruido en público

Año
2022–2024
Laboratorios
Spazio, Punto, Tratto Chirale
Técnicas
FDM, Laser CO₂, UV
Materiales
biopolímeros, cerámica sintética, silicona, madera

Visto ya terminado, Modulo A parece un objeto sencillo: un pequeño sólido cilíndrico en cerámica sintética clara, custodiado en una caja de madera cortada a medida.

Y sin embargo, detrás de este objeto hay dos años de laboratorio, doce biopolímeros probados, tres ejemplares que son la misma pieza sin poder coincidir, y un molde de silicona destruido en público — una manifestación concreta de lo que llamamos proceso chiral.

El proyecto nace a finales de 2022 a partir de una conversación con Tommaso Zagni, compositor y visual artist nacido en 1995. La idea inicial del artista era construir una obra capaz de describir racionalidad y relaciones, imaginadas como dos líneas que avanzan de abajo hacia arriba, cada una con sus propias oscilaciones hasta el momento del encuentro. Cuando la Entidad 1 y la Entidad 2 se conocen — escribe Zagni en el concept original — las dos líneas, inevitablemente, se acercan la una a la otra. A partir de ese punto, cada línea puede desplazar su trayectoria hacia la otra, desviarse hacia su propio cero, engrosarse hasta fundirse, o adelgazarse en el tiempo. Es una idea geométrica y humana a la vez, y para realizarla hacía falta un objeto modular y replicable.

El primer modelo tridimensional de Modulo A se realiza el 9 de diciembre de 2022 con una Z de 100 milímetros. Es una primera verificación de escala, proporción y tolerancia: cada milímetro es una decisión técnica, cada decisión es una secuencia de números.

Entre marzo y abril de 2023 se definen las especificaciones dimensionales definitivas: (x)100 por (y)100 milímetros, 188,4 gramos de peso, 63,17 metros de filamento, 8 horas 23 minutos y 58 segundos de impresión por ejemplar. El tiempo máquina entra así en la estructura misma de la obra: durante ese tiempo alguien custodia la producción.

Entre julio y octubre de 2023 el laboratorio inicia una fase de pruebas con doce biopolímeros diferentes. Cada material reacciona de modo autónomo a la temperatura de la cama, a la velocidad de extrusión, al depósito del filamento y al enfriamiento. Las muestras producidas durante esta fase se presentan en octubre de 2023 en la Maker Faire de Roma como archivo material de la investigación.

Para los visitantes, las muestras eran objetos curiosos; para nosotros, eran doce intentos de encontrar un equilibrio.

El desarrollo del molde de silicona comienza en febrero de 2024 y el 30 de julio se realiza la primera colada en resina CR 28882.

La caja de madera, cortada con láser CO₂ en Tratto Chirale, se produce el 9 de septiembre: ocho minutos de mecanizado por cada elemento.

Casi dos años después del primer encuentro, la obra estaba lista.

Del 20 al 26 de octubre de 2024 Spazio Chirale acoge la primera exposición de Modulo A.

Desde la medianoche del domingo 20 de octubre, el escaparate del espacio acoge la proyección continua del vídeo realizado por el artista: una nube de puntos que progresivamente se agrega en una mesh tridimensional hasta converger en el objeto físico. Zagni titula el trabajo «A Documentation Video That Thinks It's the Main Attraction, But Isn't». También el título actúa como extensión conceptual de la obra.

Del 21 al 23 de octubre, entre las 15 y las 18, el espacio permanece abierto al público durante el montaje. El artista está presente en el laboratorio y el momento preparatorio se vuelve parte de la exposición misma.

Hay dos acciones que completan esta historia.

La primera acción: la destrucción en público del molde del que se habían obtenido los tres ejemplares definitivos. Destruir el molde de silicona significa interrumpir definitivamente la posibilidad de réplica. Los fragmentos del molde se distribuyen entre los presentes, acompañados de un certificado de autenticidad. Este paso invierte la habitual jerarquía entre obra acabada y proceso: aquí el proceso no es un descarte sino objeto coleccionable.

La segunda acción: Zagni cierra con un sello las tres cajas que contienen los ejemplares de Modulo A. El artista en la galería y los visitantes reunidos delante del escaparate de Spazio Chirale.

A partir de ese momento la obra se vuelve invisible.

Quien adquiere uno de los ejemplares adquiere una caja sellada y el relato de su existencia. La única garantía de que el objeto está realmente custodiado en su interior coincide con el hecho de que el cierre se produjo públicamente, ante decenas de testigos.

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